Patatas
de la huerta rebozadas, bañadas en salsa
rubia; pollo de corral con un salsa
suave y consistente donde el pan se
hunde en un acto amoroso; sandías frescas,
rojas, con el corazón dulce; gazpachos
de pastor con sabor a poleo; tortillas
de patata que se funden en la boca;
tomate frito recién cogido bañado en
aceite virgen, mezcla lenta de dulce
y salado; lomos de cerdo con salsa de
cava donde nadan dulces ciruelas y pasas;
alubias desconocidas y amables que deslizan
por el paladar; croquetas de parentesco
lejano y misterioso con las que se compran
en el “súper”, o sea, croquetas que
saben como debieron saber las croquetas
primigenias… Platos y más platos recuperados
en Sierra de Gata de manos de una de
sus mas sabias cocineras, para las que
el tiempo es el mejor aderezo y las
fórmulas cerradas no existen, sino que
se escuchan directamente y con fino
oído surgiendo de los fogones en el
momento exacto, en el punto exacto.
Tales son las excelencias de la cocina
en la Almazara de San Pedro que, para
sorpresa de decoradores
y otros responsables del alojamiento, es, la experiencia gastronómica,
el recuerdo mas imperecedero que queda
impreso en el paladar de los huéspedes
tras su paso por este exclusivo alojamiento.
NINGUNO DE
NUESTROS MENÚS SUPERA LOS 15 €